Desde hace unos días, cambié de 5x a hoja sin fortalecer. La experiencia es igual de potente (utilizo 5 veces la cantidad que con extracto), pero tiene un punto a favor: durante casi una hora, mi cuerpo queda relajado, casi vibrando a la frecuencia de la bajada de Salvia.
Tengo la certeza de volver a ser quien yo era antes de virar al mundo objetivo, al plano de los demás. De las individualidades. He observado un mueble de mi habitación, y visto su conformación atómica mutar, o (de nuevo) los átomos moverse dentro de la estructura que le da la forma que conozco en mi percepción diurna. El mueble vuelto carne viva; una visión impresionante, desagradable. La voz que me pregunta si quiero hacer de esto una forma de vida, y mi respuesta afirmativa... Cada persona o cosa en que pienso está unida a mí en forma electrónica: todos parte del mismo organismo. Todos terminales del mismo sistema, unos más conscientes del hecho, unos menos. Y unas veces más conscientes que otras.
No cierro los ojos, y mi campo de visión girando en un remolino estático hacia la izquierda. Una lámina se cierra, esta realidad que vivo despierto; y veo que cada vez, paso de una dimensión a la otra. Y no retorno. Es lo natural, es eso lo que estuve esperando: ver lo que está a mi alrededor. Los árboles en mi ventana son árboles, la ventana es ventana. Porqué no podía entender esto? Porque antes, no era yo.
La tolerancia inversa es un hecho comprobado. Cada vez me resulta todo menos extraño, cada vez comprendo un poco mejor qué es lo que sucede en el universo. Cada vez necesito menos Salvia...
Esta planta maestra es una llave para abrir las puertas de la percepción, imagen harto trillada... si uno no lo ha hecho, no comprende que la frase es clara y puntual. Siguiendo la metáfora de la puerta, SD es una llave poderosa, que puede desbloquearte de los sentidos en un abrir y cerrar de ojos. Aún así, puede convertirse en una topadora y derribar esa puerta, dejándola indefinidamente abierta, si no sabés seguirla y vas ciegamente a un encuentro con el infinito. El temor es real: químicamente tiene su explicación, espiritualmente, también.
Hace poco leí un blog, no recuerdo el nombre del autor, pero sí que culpaba a la Salvia por un supuesto "daño cerebral", o un síndrome de despersonalización del que no podía recuperarse. Madre mía... "massive dose, full bowl", 100x... casi le contesto, casi lo trato de estúpido. Una topadora...
Me pregunto cuál será la relación entre la quemazón en los pulmones, y
la percepción... porque cuando los pulmones queman, vuelvo a ver, y no
hallo la relación. Hasta después; pero ese después, ahora es una duda,
es casi una broma. Si es verdad que la realidad es una construcción, me
pregunto cuál es el suelo que pretendemos tapar con ese edificio que
llamamos percepción objetiva, interpretación de los estímulos recibidos
por sentidos orgánicos, o lo que sea...
Sé que el respeto es la única foma de acercarse a la Salvia. Ella me deja comprender: soy alguien que no sabe nada. Pero ve que quiero entender, y mi YO, vuelto payaso bailarín, se corre a un costado (el izquierdo), y puedo entender un grano de arena en este océano infinito. Vemos láminas, y creemos ciegamente en el relato de las tres dimensiones. Creemos ciegamente en Star Wars.
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